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  Abril 2007 | Nº173  
  Cocina a la moda  
 
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El Efecto Marihuana
La ciencia ya se había pronunciado sobre la acción benéfica de la Cannabis sativa contra ciertos males de la vida moderna. Ahora ha descubierto que el propio cerebro humano produce a una sustancia de efectos similares a los de sus componentes activos.
La Inteligencia Erótica
Una exitosa terapeuta neoyorquina invita a sumar una cuota de riesgo, misterio y novedad como forma de mantener el erotismo en la pareja.
El Oráculo Amoroso
La escritora, tarotista y terapeuta holística chilena Silvia Selowsky está convencida de que cada mujer tiene una deidad que la rige en el amor. De eso habla su best seller
"El Oráculo de las Diosas".
Aquí, un adelanto.
Escapada a Marrakech
A las puertas del Sahara, en el corazón de Marruecos, se esconde una ciudad legendaria que se las ha ingeniado para mantener su personalísimo sabor hasta nuestros días.
A Todo Color
Como dice la canción, la vida puede ser color de rosa. O en todo caso fucsia, naranja o verde limón. Pero nunca marrón. Y mucho menos negra. Tal el credo de esta diseñadora juguetona, inconfundible e imitadÍsima.
 
 


Mujeres y Diosas

EL ORÁCULO AMOROSO


La escritora, tarotista y terapeuta holística chilena Silvia Selowsky está convencida de que cada mujer tiene una deidad que la rige en el amor. De eso habla su best seller El oráculo de las diosas. Aquí, un adelanto.


La gracia de las miles de divinidades que existen en todos los continentes es que retratan las diversas formas del ser femenino, con todos los contrastes que viven en un ser humano. Muchas corresponden a significados semejantes en diferentes culturas. Seleccionamos aquí a las deidades con mayores atributos relacionados con el amor: de pasión, de pareja, filial, de ideales, incondicional y espiritual. Todos los arquetipos están dentro de cada mujer, y se relacionan con un aspecto de su energía amorosa. Sin embargo, podemos ver qué diosa nos representa –dentro de este grupo, escogido para el amor– usando una fórmula básica de numerología; el cálculo se hace considerando el nombre de la persona. La tabla que entregamos aquí es la más establecida, universal y frecuente, creada por el maestro griego Pitágoras, y que se utiliza desde aquellos tiempos:

Alfabeto Numérico

1   2   3   4   5   6   7   8   9
A   B   C   D   E   F   G   H   I
J   K   L   M   N   O   P   Q   R
S   T   U   V   W   X   Y   Z

Las letras dobles, Ch, Ll, Rr, se traducen como dos letras simples y la Ñ tiene el equivalente numérico de la N.
Sume las letras que corresponden a su nombre o al diminutivo por el que más se la nombra (ej. Si se llama Ana María, pero todo el mundo te dice Anita, corresponde usar Anita).
La operación se efectúa en forma vertical y luego se reduce el resultado para llegar a una cifra igual o menor que 10. Por ejemplo, en el nombre Viviana, la V vale 4; la i, 9; la v, 4; la i, 9; la a, 1; la n, 5 y la a, 1. La suma vertical da 33, si se suman el 3 y 3 dan 6. Viviana corresponde a la diosa número 6, es decir, a Isis, la diosa de los mil nombres. Es decir, se va reduciendo hasta llegar al lo que, a su vez, se reduce a uno.
Otra manera de aprovechar la sabiduría de estos arquetipos, es utilizar las diosas como oráculo. Para ello, hay que recortar estas ilustraciones, pegarlas en una cartulina, hacer una pregunta, extendiendo las cartas frente a quien consulta, y tomar una imagen. Las diosas darán su respuesta.


1. Gaia, la diosa primigenia.

La primera diosa que se conoce es Gaia, la Madre Universal, Gea, en la mitología griega. Existió antes que todo en el universo y es la fuente creadora de toda la vida, la materia, la naturaleza y las divinidades. Es el espejo matriz de la tierra, todo el reino vegetal con sus múltiples matices y coloridos. Dentro del vacío de los tiempos –sin madre ni padre– surgió la de los diez mil nombres. La infinidad de criaturas sobre el universo, ella misma, las aguas y los océanos son encarnaciones de su ser y de toda su creación. La germinación, el sustento, la expansión, la interconexión, y la profecía la definen. Para los griegos era la dueña de un santuario de la montaña donde vivía una serpiente llamada Pitón; por eso se le puso el nombre “pitonisa”. Se supone que fue la vidente primaria sobre el planeta, la primera en usar el oráculo. Gaia corresponde a la carta de El Mundo en el Tarot, una diosa muy completa, plena y de gran proyección. Fortalezas: tienes la capacidad de conectarte con todos los espacios vitales; conjugas los verbos amar, renovar, crear, osar, renacer, despertar, pensar, con mucha gracia, inteligencia y optimismo. Todo te resulta si le pones energía. Es efectivo, es así. Desafíos: aunque no todo esté listo o preparado, ni perfecto o como lo anhelas, no pierdas esa cualidad de experimentar. Consejo: vístete con un traje azul y goza de tus premoniciones y vivencias.


2. Hera, la diosa vulnerable y emocional.

Es la que se compromete con el otro, la esposa, la dama. En el mito, Zeus se fascinó con ella, pero como Hera no se le rendía, tomó la forma de un pájaro cuco, porque a ella le encantaban las aves: su corazón se abrió ante este pajarillo indefenso y lo arrimó a su pecho. Entonces, Zeus retornó a su forma real, raptándola, y ella sintió que debía casarse con él, asumiendo su dignidad de dama real. La lealtad y la fidelidad son sus valores. Cuando Hera encuentra al hombre de su vida se ata a él para siempre. Es feliz, en espera de oír los pasos de su marido cuando entra en casa al regresar del trabajo; disfruta ensayando comidas exquisitas para él y planeando el decorado del hogar. Su sexualidad se expresa a través de los sentimientos de amor y orgullo que siente por él. Fortalezas: las Hera son armoniosas, diplomáticas, adecuadas, ocupadas de la estética y la belleza. Estupendas para organizar fiestas y recepciones. Excelentes dueñas de casa, Hera te conecta con tu madre, tu abuela, tu bisabuela y tus antepasados. Cultivar tus intereses más genuinos, o algún hobby, es importante. Desafíos: el resentimiento es una de las emociones que más te restringen como gran dama. Ten cuidado con el constante intento de controlar a tu pareja y a los otros. No siempre el equilibrio se logra a tu manera. Consejo: lleva contigo una pluma de pavo con el típico ojo de colores iridiscentes, que te recuerde la mirada de Hera para lograr tu balance.


3. Deméter, la diosa de los sentimientos y las cosechas.

El amor de Deméter hacia su hija era tan grande que las hacía inseparables. El mito cuenta que la doncella Perséfone fue secuestrada por el dios Plutón, su tío, dios del inframundo. La madre vagó por los confines de la tierra en busca de la hija; el pesar y la furia la postraban. Por recuperarla, quedó atada a los pasajes bajo la tierra. Durante seis meses al año retornaría a los días luminosos y fértiles de la primavera y el verano; los otros seis, otoño e invierno debía pasarlos con Plutón, ganando en energía profunda, como guía del mundo psíquico y subterráneo. Mujeres contenedoras de los misterios femeninos y de las profundidades del alma son vitales, generosas, buenas amigas y madres abnegadas y emotivas. Fortalezas: Deméter simboliza el dar la vida y la continuidad del instinto maternal, que impulsa a la propagación de la especie. Están siempre muy interesadas en dar a luz, ya sea hijos de carne y hueso o proyectos y actividades nuevas. Desafíos: cuidado con las fantasías, los desbordes emotivos y la imaginación. Ojo con los apegos emotivos al trabajo, a tus hábitos acostumbrados y a las maneras preescritas de llevar a cabo los asuntos cotidianos. Consejo: desarrolla otros intereses.


4. Afrodita, la diosa alquímica.

Llamada así en Grecia, Venus en el mundo romano, ésta es la diosa más conocida e invocada. Es lo femenino por excelencia y está asociada con los signos Tauro y Libra. La leyenda le atribuye tremendos poderes que ejerció sobre los dioses y algunos mortales. A Afrodita se la considera un arquetipo que brinda amor, desde el sentimiento más puro e ideal hasta en sus aspectos más eróticos, pasionales y lujuriosos. Simboliza el gusto por el placer y las cosas buenas de la vida, así como el uso del encanto personal y la seducción para conseguirlos. Se le asocia a los cisnes, y las palomas, esas aves del amor que se arrullan entre sí. Su nombre, Venus, deriva del día viernes, día del amor. Fortalezas: tu apariencia te lleva a la personificación de la belleza de lo femenino. Recibes, con mucha gracia y empatía, los encantos que despiertas. Eres activa e incitante. Aprovecha el halo luminoso que te ayuda en todas las situaciones, donde lo racional queda fuera. La potencialidad, el entusiasmo y creatividad, se transforman en un proceso de mucha sensualidad y estímulo para los que te rodean. La Venus mayor se encanta con su madurez, enamorándose de sí misma a través de sus obras. Es un período de producción y realizaciones. Desafíos: a pesar de tu encanto, no todo resulta de la manera que lo deseas. Consejo: ojo con tu mal genio, tus pasiones exageradas y tu belleza: cuida bien hacia dónde las diriges.


5. Freya, la diosa líder.

Esta deidad nórdica del panteón celta y escandinavo, es la diosa de la sexualidad y el liderazgo. Asociada con guerras, riquezas y lujurias, fue la líder de las valkirias y la que más recibía plegarias de amor. Como estaba casada con Odín, dios del panteón nórdico, a quien se le atribuye la creación del primer oráculo occidental –las runas– a las mujeres, Freya les ayuda mucho la guía de los oráculos. Las mujeres Freya son aventureras, luchadoras, sensuales y con mucha energía sexual, lo que las impulsa a arriesgarse para ir en busca de lo que quieren. Fortalezas: disfrutas mucho de las relaciones amorosas, de tu eros y del otro, aunque sean momentáneas. Son favorables los trabajos que impliquen aventuras, ya sea en amores, viajes, artes o negocios. Desafíos: Freya te hace sentir tu molestia cuando no resulta la jefatura a la que aspiras o cuando se te indica paciencia y mayor tolerancia con tus semejantes. Consejo: cuidado con tus enojos y con la manipulación.


6. Isis, la diosa de los mil nombres.

Es la fiel representante de la belleza interna y del despertar espiritual. Triple diosa, esta reina de Egipto es, a la vez, esposa, viuda y hermana. Insufló vida nueva a su amado esposo Osiris para dar a luz al dios Horus, del Tercer Ojo. Es llamada Diosa del Nilo, reina de la Luna y de los oráculos, imagen del destino, la inteligencia y la intuición. Amante y protectora, positiva y serena hacia todos los seres, Isis está llena de magnetismo. Revistió de dignidad a las mujeres durante su mandato. La cruz Ankh la expresa en los jeroglíficos, significando vida e iniciación. Fortalezas: Isis te posibilita el contacto con tus anhelos profundos para que puedas realizarlos. Te sugiere disciplina y armoniza tus ímpetus amorosos para que actúes más reposada y menos eléctricamente. Te ayuda a aceptar las estaciones, la transformaciones, el poder del conocimiento, la experiencia las formas solidarias de vida. También te invita a viajar para que amplíes tus horizontes y te apoya para que te conviertas en la que dirige sin hacer esfuerzos. Las mujeres Isis toman resoluciones y hacen cambios con claridad en el orden práctico, familiar y profesional. Desafíos: tu vida está llena de quehaceres. Te falta asumir tu carga energética, tus múltiples dones y potencialidades, lo efectivo de tus visiones. Consejo: el rostro de Isis, con las alas de luz desplegadas hacia las alturas, te es útil como talismán.


7. Flora, la diosa de la sanación.

La flor es el símbolo del amor, la vegetación, la selva y los bosques vírgenes en la mayoría de las cosmovisiones. En Roma, Flora fue adorada como divinidad desde tiempos inmemoriales ocupando un sitio especial en el corazón y en la vida de las personas; el brote de una flor es el símbolo de una nueva vida, de algo en potencia; de lo femenino y de la abundancia. Un poeta anónimo decía que la flor es una hoja enloquecida de amor. La rosa roja es el arquetipo del amor desde la Edad Media; la blanca, es considerada flor de la Luna o de la luz, signo de pureza, virginidad, encanto, finura, sencillez y discreción. Fortalezas: vida, belleza, alegría, amor, energía, risa. Encuentras la alegría, el éxtasis y el despertar en lo más recóndito de tu ser, como asimismo en lo más cotidiano de tu quehacer diario. Las flores son valiosas, desde la más silvestre hasta la más grande. Son una fuente de amor visible, disponible y permanente. Te aportan belleza, color, ritmo y vitalidad. Desafíos: hay necesidad de que estés más liviana en tus acciones, en tu trabajo y en la manera de llevar adelante tu vida. Asúmete en amor y en confianza, en belleza y sexualidad, en estética y ética, sin darle tanta importancia a los rollos de tu mente. Consejo: recuerda que las flores y las plantas vivas son símbolos del amor y ten una flor fresca en tu altar.


8. Kuan Yin, la diosa del amor incondicional y la compasión.

Proviene de la cultura original china. El nombre de la diosa Kuan Yin significa “la que escucha a todos los seres dolientes de este mundo’’. En la sabiduría budista china representa la energía de la compasión. Es la madre de la misericordia, de la bondad, del perdón y del servicio. El prefijo Kuan significa tierra y Yin evoca la energía femenina; la llaman “el brillante fuego” y se la considera la forma femenina del Buda, Avalokiteshvara. Se la relaciona con la Virgen María de la tradición cristiana. Fortalezas: es la protectora especial para las mujeres, que provee las bendiciones terrenales a los niños, se ocupa de la protección, la salud y la larga vida. Sólo llamar a la Kuan Yin desde tu ser profundo, sólo repetir su nombre, te ayuda enormemente. Desafíos: la caridad debe empezar por casa. Es momento de que te perdones a ti misma y, con ello, a todos los demás seres, cultivando la aceptación. Revisa y ten misericordia de todas tus fallas, fracasos y tu impaciencia contigo misma. Con seguridad, así te será más fácil mirar con respeto, tolerancia y amor a los otros. Consejo: ilumina una imagen de Kuan Yin y hazle un regalo que brote de tu corazón.


9. Lakshmi, la diosa de la buena suerte.

La mitología india dice que Lakshmi es la divinidad de la fortuna, de la abundancia, la confianza y la belleza. Su preciosa imagen ha atravesado fronteras, continentes y culturas. Tan hermosa era la diosa Lakshmi que cualquiera que la mirara conocería la felicidad inmediata. Siempre se la describe descansando sobre el océano de las aguas sobre un loto de mil pétalos. Se presenta sujetando con una mano su pecho lleno de leche mientras con la otra señala hacia la vulva, centro del origen de la vida y de la procreación. Fortalezas: existe en ti un optimismo constante para vivir tu camino y observar lo que tienes: tus amores, tus bienes, tu trabajo, tu familia, tu luz propia. Incluso para ver lo más oscuro o degradante. Siempre te abres a los cambios, viajes y aventuras de la vida. Existe una paz y una alegría contagiantes cuando vives este arquetipo de la gracia. Te gustan las pulseras, collares y joyas que tintinean, por la luminosidad y la atención que atraen hacia ti. Desafíos: a veces no evalúas lo que la vida te entrega. Te cuesta aceptar las vacas flacas y los cambios. Tiendes a totalizar. Quieres todo o nada: eso te causa una ansiedad grande que, incluso, te lleva a alimentarte de más. Confundes la quietud con lo sedentario. Consejo: cuida todos los excesos; la gula, la falta de paz y la falta de amor.



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