¿Qué
tan nociva
es la comida rápida?
¿Cómo podrían equivocarse los millones de personas
que recurren a este tipo de comida? Las papas fritas y fritos de manzana
le han dado mala fama a los locales de comida rápida, pero éstos
también ofrecen menús que merecen ser considerados por un
comensal inteligente. Comerse un sandwich con pollo a la plancha, por
ejemplo, es cien veces mejor que los nuggets, que al final son casi un
puro batido crujiente. También vale la pena reconsiderar la temida
hamburguesa: tiene menos grasas y calorías que la carne de cerdo
o un aparentemente inofensivo churrasco.
Si
quiero estar flaca, ¿nunca más voy
a poder comer pizza?
Por suerte no es verdad. Según la nutricionista Gail Frank, profesora
de la California State University, Estados Unidos, todo depende de la
masa. Hay que elegir la delgada antes que la gruesa y escoger con sabiduría
lo que la cubre. Mucha gente pide pizza con queso porque tiene menos
ingredientes, pero es un error: generalmente esta pizza tiene mucho
queso -lo que suma calorías- mientras que las de pollo o verduras
satisfacen más y engordan menos. Si la comida es en casa, es
mejor cocinar que pedir la pizza por teléfono: esto permite usar
queso desgrasado y verduras.
Mientras
menos se coma, ¿más se adelgaza?
Matarse de hambre marea, confunde, deshidrata y cansa, pero no necesariamente
adelgaza. De hecho, mientras más tiempo se esté sin comer,
más difícil será adelgazar. La razón es
simple: cuando el cuerpo no recibe alimento, baja su metabolismo para
no morir de inanición. Cuando se vuelve a comer, se sube de peso
con más facilidad y rapidez. Según un estudio publicado
por el Journal of Clinical Nutrition, de Estados Unidos, basta un solo
día de ayuno para que se reduzca el calcio de los huesos. Después,
el cuerpo seguirá sacando energía de los músculos.
La recomendación es comer tres comidas completas al día.
En
un restaurant,
¿lo más sano es comer ensaladas?
Una ensalada bañada con aderezos cremosos, crutones fritos, vegetales
al aceite, pastas o tocino arruina cualquier dieta. Lo ideal es pedir
una cama de diferentes tipos de lechuga -escarola, morada, crespa- cubierta
con vegetales coloridos y llenos de vitaminas como tomates, zanahorias
o pimientos, y una rica y proteica capa de pollo, atún o huevos
duros. Y ser conservador a la hora de los aderezos, a base de crema
y mayonesa, tienen entre 70 y 80 calorías por cucharada. Es preferible
aderezar con una cucharada de aceite de oliva, sal y limón o
vinagre.
¿Puedo
comer todos los productos dietéticos que quiera?
Menos grasa no es sinónimo de menos calorías. La versión
"desgrasada" de nuestro tentempié favorito original
(papas fritas light, queso light y otros por el estilo) puede tener
la misma cantidad de calorías que el original. Para que sus productos
sean sabrosos sin agregarles azúcar, los fabricantes recurren
a insumos artificiales que suben la cuota calórica y aumentan
las ganas de comer azúcar. Por lo general, estos productos tienen
un 25 por ciento menos de grasa, pero esto puede ser mucho más
de lo deseado. Lo mejor para paliar el hambre entre comidas siguen siendo
las frutas y verduras. Probar con zanahorias frescas o trozos de apio.
¿El
chocolate y
las comidas grasosas
producen acné?
Por más que lo intenten, los científicos todavía
no pueden probar que el chocolate o las papas fritas incidan en la aparición
de espinillas. Según la Academia Norteamericana de Dermatología,
el acné se debe a una variedad de factores que van desde la genética
hasta los cambios hormonales que se producen justo antes de la menstruación.
Lo único que sí se sabe es que una piel sana ha recibido
mucha vitamina A, que se encuentra en alimentos verdes o naranjas, como
las zanahorias, espinacas y brócoli.
¿Son
más sanos
los vegetarianos?
Ya sea de los que comen huevos y leche, de los puristas o simplemente
del tipo que come-pescado-los-viernes, los vegetarianos suelen ser algo
creídos. Según la Asociación Dietética Norteamericana,
su soberbia tiene cierto fundamento: una dieta vegetariana bien planeada
reduce el riesgo de sufrir ciertas enfermedades. Sin embargo, no es
raro que los vegetarianos terminen comiendo papas fritas y sandwichs
de queso para evitar la carne, lo que es muy malo. Los adolescentes,
debido a su mayor necesidad de calcio y hierro, tienen que prestar especial
cuidado si deciden dejar la carne. Deben saber dónde encontrar
proteínas (leguminosas, pan, cereales, nueces y tofu), calcio
(lácteos, verduras verdes) y hierro (brócoli, avena, espinaca,
garbanzos), y comer esos productos todos los días. Para saber
más, puede ser útil mirar la página web del Vegetariano
Resource Group: www.vrg.org
¿Es
verdad que las
proteínas son buenas y los carbohidratos malos?
La popular dieta descrita en el libro La Revolución Dietética
del doctor Atkins asegura que comer carbohidratos da hambre y que, por
lo tanto, alimentarse de proteínas y grasas evita los antojos.
¿A quién no le gustaría una dieta que dé
permiso para comer carne, manteca y postres? "Lo que pocos saben
es que el cuerpo necesita una dosis diaria de entre 100 y 150 gramos
de carbohidratos", asegura Gail Frank, nutricionista y profesora
de la California State University. Estos nutrientes facilitan la digestión
y además son como gasolina para el cerebro y los músculos.
Se recomienda ingerir carbohidratos complejos tales como legumbres,
pan integral, frutas y vegetales antes que alimentos con mucho almidón
como las pasas, arroz, pan blanco y pastas.
¿Es
mejor comer poco, pero variar varias veces al día?
Comer varias comidas pequeñas al día -algo que muchas
personas hacen para matar el hambre- no es mejor que tomar un buen desayuno,
una comida contundente y una cena. Si comer entre comidas realmente
mata el hambre, puede hacerse, pero con cuidado de no terminar comiendo
más de lo normal. Los estudios demuestran que, mientras más
veces se coma en un día, más calorías se reciben.
Además, ¿qué se elige? ¿Ramitas de apio
y palitos de zanahorias o una torta de chocolate?
¿Adelgaza
dejar de
comer en la noche?
En Estados Unidos se recomienda no comer después de las ocho
de la noche -algo que en Uruguay es impracticable-, pero las últimas
investigaciones echan por la borda esta teoría. Lo que se come
es más importante que cuándo se lo come. Cuando se ha
pasado cierto límite calórico, el cuerpo empieza a almacenar
lo que sobra. Lo importante es, entonces, que la cena tenga un bajo
aporte en calorías.
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